...las cosas han cambiado. Ya cada segundo no es agonizante, la tristeza no me embarga y aunque aun sostengo que alguien se robó mis ganas de vivir el mundo se ve un poco mejor. El tiempo pasó, y sin que me diera cuenta me hizo una suave caricia y me dejó más tranquila. Siento más paz. No estoy tan ansiosa, ni desesperada, aunque las situaciones y mi contexto sean los mismos.
Sigo con el mismo empleo, pero estoy más a gusto. Tomé una nueva filosofía, esto es lo que tengo por ahora, así que lo voy a aprovechar. Ya vendrá lo que quiero. Quizás la oportunidad de escribir ese deseado libro, o de trabajar en los medios como me gustaría, ya vendrá... De a poquito, muy de a poquito, la fe comienza a resucitar. Todavía no está, todavía no tengo fe en que en el futuro voy a tener lo que quiero, pero no siento desesperación pensando lo contrario. Es difícil de entender, encontré un punto donde se que tengo que esperar, y nunca se sabe que podrá pasar.
9 meses después las cosas han cambiado. Con pasitos de bebe estoy aprendiendo a caminar de nuevo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario